Las que son bien putas, los prefieren de a tres
Esta historia sucedió en Huelva, cuando yo tenía dieciocho años, por aquel entonces, tenía novia, se llamaba Lucía, mediría sobre 1.73, pesaría alrededor de 57 Kilos, morena, con un cuerpo curveado, pechos grandes, largas piernas, rematadas en un culo respingón. Ella era consciente de las exaltaciones que sacudía a los hombres, gozaba pensando que la deseasen, además la muy zorra, solía ponerse minifaldas con top ceñidos y escotados, por lo que los tíos babeaban al verla.
Una noche salimos, estábamos en un pub con poca gente y música pachanguera, ella como siempre, vestía una minifalda apretada, marcando su culito, y un top que mostraba su vientre con un escote por el que sobresalían sus senos. En el pub había un par de parejas en un rincón, dos chicos en una punta de la barra, y tres chicas en el otro extremo de la barra, nosotros nos pusimos en el centro de la barra, a nuestro lado estaban los dos chicos, los cuales no le quitaban el ojo de encima a Lucía, la cual conocedora de la situación, se puso a bailar delante de mí, danzando cada vez de una manera más provocativa. Tras un rato de baile, Lucía paró de bailar, y me dijo que se iba al baño, me quedé sólo en la barra, pero al instante, uno de los chicos me dio conversación, me dijo que tenía una novia espectacular, y más cosas sobre ella, al momento apareció ella, vio que estábamos los tres, me miró y sonrió. Leer el relato completo
Eres una puta mentirosa y te encanta
Te habías levantado muy pronto, como siempre que tenías que ir a Barcelona. Además esta vez tenías que visitar a dos clientes e ibas a hacer noche allí. Te pusiste el traje oscuro con falda larga que te hace esa figura tan esbelta y sensual, con la camiseta roja si mangas que resaltan esas tetas que gustan tanto a los hombres y que les hacen volverse para mirarlas y que más de uno ha tenido ocasión de tocar y chupar.
El taxi te esperaba en la puerta, ibas con el portátil y con el bolso, el taxista, un chico joven y bastante apuesto, al verte se bajó y muy atento te abrió la puerta. Tú notaste como te miraba y clavaba sus ojos en tu culo, que se marcaba claramente a través de tu falda. Al entrar en el taxi te quitaste la chaqueta, hacía calor, y disimuladamente el taxista movió el espejo para poder observar tus tetas. Tú te diste cuenta pero fue una sensación que te gustó. Llegaste al aeropuerto, bajaste del taxi y al cabo de cinco metros giraste la cabeza y viste como el taxista miraba tu culo. Entraste en la terminal y pensaste que había sido un buen comienzo de día. Leer el relato completo
Mi secretaria (y putita) privada
Hace ya un tiempo noté que me era necesario contar con una secretaria que se ocupara solamente de mis cuestiones administrativas; tanto las estrictamente privadas tales como mis impuestos, correspondencia personal, agenda particular. Y también las que tenían que ver con mi profesión: historias clínicas, registro de pacientes etc. Esta persona no debería ser, como el resto de mis empleadas, una mujer vistosa, ya que no quería distraerme para nada, porque ello conspiraría contra la eficiencia en el trabajo. La gerente de recursos humanos de la clínica, con las instrucciones precisas, hizo una cuidadosa selección y, como acostumbra, me presentó tres candidatas al puesto.
Elegí la más fea, que era también la más eficiente. Marisa era una señorita, soltera, de treinta y cinco años, flaca, de rostro nada agraciado, carente de curvas. Se presentó vestida con ropa muy amplia, pollera larga y sweater grueso y enorme. Leer el relato completo
Vi a la putita de mi novia gozando con sus jefes
Publicado en marzo 28, 2010 por Webmaster
Hola, mi nombre es Jaime, tengo 28 años y vivo con mi novia Sonia, que tiene 27 años. Nos conocimos hace cinco años y empezamos a salir juntos. Hemos compartido muchos buenos momentos y nos queremos mucho. En el sexo ella es muy cariñosa y comparto con ella una gran complicidad, ya que perdió la virginidad conmigo, aunque aún no me ha dejado desvirgarle su culito porque le da miedo.
Yo lo he respetado, así que nunca la he presionado en ese sentido. Ella es una chica bastante guapa, de pelo castaño, ojos marrones, 1’70 de altura, delgada, usa 85 de pecho, tiene un culito bastante bonito y un chochito delicioso que siempre se depila. Vivimos en Toledo, en un chalecito que compramos hace un año y que nos ha obligado a hacer malabares con el sueldo de ambos. Es aquí donde reside el origen de mis cuernos. Leer el relato completo
Fiesta de disfraces… y de mucho sexo
Publicado en marzo 6, 2010 por Webmaster
Era sábado por la noche y habíamos decidido con mi mejor amiga ir a una fiesta de disfraces en una casa. Nos pusimos nuestros disfraces, ella de angelito y yo de diablita, bien lo contrario. Me puse una remera muy escotada roja, que resaltaba mis pechos de una manera increíble, una pollerita roja también muy cortita, y unas medias de red, terminando con unos zapatos de taco; y obviamente los cuernitos y el tridente haciendo juego.
Estábamos las dos muy lindas, y dejábamos que decir. Nos tomamos una cerveza y salimos en taxi hacia la fiesta, el taxista no podía creer que un ángel y un diablo se sienten en su auto, y nos estuvo mirando todo el viaje. Leer el relato completo

