Sexo en la playa con mi hermoso y sexy primo

Publicado en mayo 4, 2010 por  

Mi primo Eduardo era muy sexy. Tenía el mejor cuerpo del mundo y su cara era típica de modelo de revista. En esa época yo debía tener unos 17 años, y él me atraía mucho. Recuerdo muy bien un verano en el que fuimos con toda la familia a la playa. Ese día yo llevaba puesta una ombliguera y unos shorts. Mi ombliguera era bastante escotada, y pillé a mi primo mirándome el escote más de una vez. Esa noche todos llegaron cansados después del largo viaje y se fueron a dormir. Sólo quedamos Eduardo y yo en el balcón, mirando al mar. Hablamos hasta las dos de la madrugada, ambos estábamos un poco tomados y la conversación empezaba a ponerse caliente. De repente, él paró de hablar, se acercó a mí, me miró a los ojos, me agarró por la cintura y me dio un largo y jugoso beso. Sin decir nada más se fue a dormir. Leer el relato completo

Abusando de una madre desesperada

Publicado en septiembre 19, 2009 por  

Lo que voy a relatarles a continuación es una experiencia 100% real que me ocurrió el pasado verano del 2008. Me había desplazado de vacaciones a la bellísima ciudad de Málaga para olvidarme del estrés de Madrid, y disfrutar de la playa. A la vez que aprovechaba para visitar a mis tíos. Me alojaron como es costumbre en su casa. Los dos primeros días fueron de lo más tranquilos, alegría por ver a mis tíos. Jornadas intensivas de playa y un poco de pachangueo por las tardes. Discúlpenme cachondos lectores pues olvidaba presentarme. Leer el relato completo

Borrachera y sexo en la playa

Publicado en agosto 12, 2009 por  

Soy Alejandro, de México, y lo que les voy a contar sucedió cuando yo tenía 16 años. Era semana santa del 2000 y esa vez unos familiares organizaron una excursión a Puerto Vallarta, motivo por el cuál iba toda la familia incluidos unos amigos de mis padres, los cuáles llevaban también a sus hijos. El camino pasó normal debido a que, desde este punto hasta Puerto Vallarta, se hace en 12 horas. Pues pasamos por Jalisco, compramos unas buenas garrafas de tequila y seguimos nuestro camino hasta que llegamos a nuestro destino. Leer el relato completo