Desvirgué a la joven empleada de mi tío
Publicado en junio 1, 2010 por Webmaster
Esta historia ocurrió hace un par de años y es la que más me excita recordar. Mi tío tenía una muchacha que trabajaba en su casa, venía de la selva, tenía 18 y de 6-10 pm se iba al instituto a estudiar. No sé pero tenía un cuerpito fenomenal, un trasero precioso, un rostro angelical, una sonrisa coqueta y unos labios carnosos deliciosos, era muy linda.
Mi tío vive en el segundo piso de la casa, es decir, vive la familia y en el primero la mía. El tiene un hijo que para ese entonces tenía 13 años, es decir, ya estaba comenzando a entrar a la etapa caliente de la vida y por lo que me contó Karina (la muchacha), se notaba que mi primito se volvía loco por ella… pero no llegó a pasar nada… lo que ocurrió fue lo que pasó conmigo.
Me follé a la hermosa mucama de mi tío
Publicado en septiembre 9, 2009 por Webmaster
Nos hallábamos haciendo la sobre mesa con mi tío, Pia (la esposa de mi tío) y Jane la hija de Pia. La verdad es que estábamos pasando de lo mejor. Yo tenía a Jane, quien era un verdadero bombón para revolcarnos cuántas veces deseáramos. Por otro lado, si bien es cierto, ya no podía estar con Pia, porque a mi tío se le había despertado el apetito sexual en esos días y tenía a Pia más tiempo en la cama que fuera de ella, por lo demás solamente me inquietaba Rachel, la empleada de mi tío. Ella era una verdadera joya. Leer el relato completo
Verónica, la mucama viciosa
Publicado en agosto 20, 2009 por Webmaster
Hola a todos, esta historia que les voy a contar me pasó hace 5 días; ya hacían 15 meses desde que había terminado con un noviazgo de 4 años y no podía encontrar una mujer para pasar buenos momentos, no quería volver a una relación seria y nunca me gustó pagar por sexo, por lo que se imaginarán como estaba sexualmente. Con mis 24 años mi mente solo estaba ocupada en conseguir mujeres y en cuanto veía alguna de esas tanguitas metidas en la cola de alguna mujer con un pantalón transparente, me bastaba para hacerme la paja de mi vida. Leer el relato completo

