Mi vecina Bibiana y sus ardientes minifaldas

Publicado en septiembre 25, 2009 por  

Uno de los mayores placeres que se puedan tener en la vida, es descubrir la intimidad de una mujer hermosa, ser un verdadero voyeur, y adentrarse hasta en los secretos más protegidos. Hola, soy Eduardo, y hoy no quiero hablar de mi esposa, Carolina, que ya muchos de ustedes reconocen y sueñan con ella, sino que hoy prefiero hablar de mis placeres solitarios, de mi voyerismo y de lo que hace que una mujer sea hermosa. Leer el relato completo