Mi primo Nacho y su problema de precocidad

Publicado en julio 6, 2010 por  

Con mis dieciocho años recién cumplidos tuve una experiencia sexual, a la que más tarde siguieron otras, con mi primo Nacho. Mi primo era unos pocos meses mayor que yo, de buen ver y bastante inteligente, pero muy tímido, con pocos amigos y muy de estar en casa. A mí, unas veces por fastidiarle y otras por curiosidad, me gustaba inquirir sobre lo que él más rehuía como, por ejemplo, sus aficiones, lo que pensaba, lo que creía, lo que hacía y, de manera especial ya des de mi pubertad, todo lo que se refería al sexo y en este aspecto no era extraño que le preguntara con cierta reiteración, más por fastidiarle que por interés, si le gustaban más los chicos que las chicas o si se había enamorado alguna vez de algún compañero o compañera e, incluso, con mayor atrevimiento, si se masturbaba o guardaba castidad o si aún era virgen y, para mayor fastidio suyo, cuánto media su polla o si me la enseñaría algún día. Parecía el mundo al revés: yo no podría presumir de recatada, como se supone que han de ser las chicas, ni él de atrevido como se cree que han de ser los machos. Así que, aunque nos habían educado de manera parecida, en mi caso resulté una chica muy abierta y liberal, mientras que él resultó tímido y acomplejado.

Leer el relato completo

El extraño tratamiento ginecológico

Publicado en junio 15, 2010 por  

Hola, mi nombre es Luz y me dispongo a contarles una cosa que me ha pasado hace pocos días con mi ginecólogo. Ustedes dirán que todas las sesiones de ginecólogo son aburridas pero esto que me ha pasado con el señor Jacinto es prácticamente increíble. Tengo 17 años y asisto a una revisión ginecológica anual desde que a los 10 me vino la regla. Realmente me vino muy temprano y mi madre, un poquito preocupada, se encargo de buscarme un buen medico que tuviera cuidado de mi desarrollo genital. Este medico fue el señor Jacinto y si mi madre creyó que hizo una buena elección, yo creo que la hizo excelente. Leer el relato completo

Historia de una madre muy caliente con su hijo

Publicado en junio 12, 2010 por  

Patricia miraba el reloj en la pared de la cocina, eran las 10.30 de la mañana y su hijo aun no se había levantado de la cama. De cuando él había regresado de la universidad, había pasado en la cama la parte más mayor de tiempo del día mirando películas o leyendo, el pensamiento de Patricia, visiblemente enfadada. Era que hiciera algún trabajo de verano como sus amigos, o algo más constructivo, según ella. Patricia golpeó a la puerta de la alcoba de Simón, eran casi los 11.15 y él todavía no había estado fuera. No habiendo conseguido ninguna respuesta, decidió entrar. Leer el relato completo

Orgía interracial con una chica oriental y un hermoso hombre negro

Publicado en junio 10, 2010 por  

“Estoy esperando que llegue por mí… él siempre es puntual y esta noche estoy en verdad excitada, él me ha dicho que me prepare para una noche loca de pasión desenfrenada, que iremos a uno de esos sitios donde las parejas pueden ir a disfrutar de un rato de buen sexo entre ellos o compartiendo con otras parejas… me dijo que quedó con una pareja que me excitará, él sabe que no tengo sexo con mujeres, pero que no me importa compartirlo a veces… como sé que a él no le importa compartirme… si siempre que tenemos encuentros así, acabamos haciéndolo con más pasión y desenfreno… como para demostrarnos que somos el uno para el otro. Leer el relato completo

El sobrino favorito

Publicado en junio 9, 2010 por  

Para empezar debo decir que yo no mido 1.90, peso 100 kg, ni soy una montaña de músculo, tengo un cuerpo acorde a una persona que practica hace muchos años una disciplina deportiva y que tiene 30 años. Por otro lado mi tía, la otra protagonista de este relato verdadero, tampoco es una súper mujer, por el contrario si se conserva bien es más por una cuestión de suerte que por fuerza de voluntad. Es separada desde hace algunos años, ha estado por lo que yo sé siempre con el mismo tipo y siempre ha sido una mujer super calentona…

La verdad es que no recuerdo el momento en que me empezó a gustar mi tía, hermana de mi padre, sólo se que me empezó a gustar cada vez más, hasta el día que me hice una paja tremenda pensando en ella. Recuerdo siempre que podía tratar de apoyarla, rozarla, tocarla, tratar de darle besos lo más cerca de la boca posible, espiarla cuando se podía e imaginarme una y mil veces como cogería esa mujer. Leer el relato completo

Página Siguiente »