En la intimidad con mi hijo menor

Publicado en marzo 5, 2010 por  

Hola, soy Marisa, tengo 46 años y les voy a contar lo que para mi de verdad es el amor de una madre. Les pongo en situación, en mi casa vivimos mi marido, de la misma edad que yo, y mis tres hijos, dos varones y mi hija, la mayor. Marcos, el pequeño, de 18 años es el que protagoniza esta historia. Es un chico alegre, que da los problemas justos y que el tiempo que esta en casa lo pasa como cualquier otro joven de su edad, estudiando o con el ordenador o la tele. Conmigo de nunca ha sido muy cariñoso, se que me quiere pero no lo demuestra lo que yo, y todas las madres, nos gusta que nos lo demuestren, es un tópico, pero ninguno de mis hijos me da tanto cariño como mi hija, es muy diferente, pero en fin, lo acabé aceptando. Leer el relato completo

Nati, la nenita de papá

Publicado en marzo 3, 2010 por  

Tan pronto como me desperté de aquél sueño, típico de un adolescente y raro a mi edad, en lo único que podía pensar era en mi excitante y sensual hija menor Natalia.

Natalia es una rubia de 1.74 metros de estatura. Tiene un culo bien puesto, piernas largas y unas tetas de primer nivel. Podría decirse que se desarrollo muy rápido la condenada escuincla.

Mi nombre es Jorge y siempre he tenido muy buena relación con mis hijas; sobre todo con la menor con la que desarrollé una especie de obsesión sexual que hasta hoy en día sigue creciendo y creciendo. Leer el relato completo

Mi hermana la viciosa

Publicado en octubre 13, 2009 por  

Hola amigos, les cuento lo que me pasó un verano con mi hermana. Soy un chico de Argentina, de 18 años y mi hermana que se llama Miriam, tiene 24.

Mis padres se habían ganado un viaje a un país cercano por una semana y le pidieron a mi hermana Miriam, que está casada pero vive a pocas cuadras de mi casa, que se hiciera cargo de mi cuidado. Ella vendría por las mañanas y me prepararía la comida y lavaría mi ropa y luego se iría a su trabajo. Luego de mil recomendaciones de mi madre y mi padre, se marcharon un sábado por la mañana. Leer el relato completo

Mi culito tuvo su primera experiencia

Publicado en octubre 9, 2009 por  

Después de leer muchos de los relatos de esta página pienso que no es mala idea contar parte de mi historia ya que gracias a los relatos que leí me di cuenta de que existen otras alternativas en la vida que nosotras podemos disfrutar al igual que los hombres; soy una mujer prácticamente sola, tengo dos hijos pequeños de un hombre del cual me enamoré y me casé y que es mucho mayor que yo, él no vive conmigo pero me visita casi todas las semanas y me obliga a hacer el amor con él, esta situación me incómoda y pensé que yo era la única, pero después de consultar a varias amigas me doy cuenta que muchas mujeres son violadas a diario por sus maridos. Leer el relato completo

El tatoo de mi hermana

Publicado en octubre 7, 2009 por  

Maria estaba dispuesta a hacerse un tatuaje, es mi hermana y tiene 18 años, al parecer es la gran fantasía de su novio con el que solo lleva 7 meses.

- mira Maria eso es para toda la vida y a tu novio lo acabas de conocer – ya le conozco desde que éramos pequeños.

- si solo lleváis 7 meses.

- bueno si no quieres acompañarme me lo dices.

Ella me había propuesto que la acompañara a hacerse el tatuaje. Yo tengo 20 años y tengo novia desde hace 2 años.
No se porque me lo propuso a mi. Siempre hemos tenido mucha confianza pero me imaginé que seria más apropiado que la acompañara una amiga suya. Su novio no podía ir con ella porque era una sorpresa que le quería dar.

Al final, pues bueno, accedí a acompañarla. Su mejor amiga se había hecho un tatuaje también y no quería que dijera que era una envidiosa o algo así, y mis padres por supuesto que no lo sabían.

Maria es muy guapa, pelo moreno largo y liso, unas tetas medianas y un gran culo redondito, que lo tiene duro porque hace mucho deporte. Mide 1,65 y está muy buena de cuerpo.

Al parecer quería hacerse el tatuaje en el culo, en la nalga derecha. Se quería tatuar un duendecillo. Ya había concertado la cita.

Llegamos al local, era por la mañana, nos recibió un chico con un piercing en la ceja.

- pasen para adentro, nos dijo.

- yo me quedo aquí, dije yo.

- no, pasa tú también Oscar, me dijo mi hermana.

Entramos y tenia una camilla como la de los médicos.

- bueno Maria, bájate los pantalones, túmbate y tranquila, nos dijo el chico.

Mi hermana se bajó el chándal y se quedó con un tanguita blanco.

- he pensado que como el tatuaje va a ser en el culo, no te importaría si me quedo con el tanga, dijo mi hermana.

- no, para mi es más cómodo trabajar sin nada, no te preocupes que yo te tapo con unas toallas.

Me excitó mucho como hablaban esto y mientras mi hermana allí solo con un tanga de cintura para abajo. Nunca la había visto como una mujer hasta ese día.
Después se bajó los pantalones y dándome la espalda, se quedó con su culito al aire y se tumbó en la camilla. Me puso bastante caliente la imagen de su culito blanquito antes de tumbarse en la camilla, aunque bueno al fin y al cabo era mi hermana.

El chico le puso varias toallitas recubriéndola la nalga izquierda, otra para las piernas y otra para la espalda. Le puso como una calcomanía con la figura del duendecillo y empezó su trabajo.

Después de un buen rato, terminó su faena. Me produjo muchísimo morbo verle trabajando en el culo de mi hermana. Para cuando acabó el tatuaje tenia la polla completamente tiesa.

Mi hermana salio prácticamente cojeando.

Por la noche me llamó a su cuarto:

- Oscar me duele mucho, echame un vistazo.

- Ya te dije que no te hicieras nada, anda túmbate en la cama.

Mis padres ya se habían acostado, sino me hubiera dado mucha vergüenza verle así el culito en su habitación. Se tumbó en la cama y se bajó el pijama, quedando con el culito al aire. Tenia el tatuaje muy rojo, yo creo que se le había infectado.

- creo que se te ha infectado, voy a ponerte la pomada que nos ha dado el chico de la tienda.

Me senté a su lado y empecé a untarle la cremita por el culo. Que culo tan suave y blanquito! Lo tenia precioso, redondito, duro, era una gozada total. Pensé que su novio tenia mucha suerte de disfrutar de un culo así.

- lo haces muy bien me dijo.

- te gusta?

– Si , masajéamelo un poquito.

No me lo podía creer, Maria me estaba pidiendo que la masajeara su culito. Mi polla ya hacia rato que estaba completamente tiesa. Le tocaba el culito a mi antojo, incluso una vez le abrí bien su culo y pude ver su agujerito rosado y muy prieto. Me dolía hasta la polla, le masajeaba los cachetes hacia arriba, se los abría, contemplaba su agujerito… que gusto! A mi hermana parecía que la encantaba. Le pasé un dedo por su canalillo del culo, de arriba hacia abajo, muy despacito, hasta llegar a su agujero. Ahí me detenía… Estaba nervioso y no sabia si seguir o detenerme. Probé suerte… bajé hasta la entrada de su culito y se lo rocé suavemente con el dedo índice.

- ay que bien, dijo ella.

- lo tienes muy suavecito el culito.

- tócame un poquito más.

Seguí a lo mío, rozandola ahora más fuerte en su agujero. Hice un poco de presión y le introduje un poquito el dedo índice de mi mano derecha. Resbaló bien debido a la crema…. ella gimió. Con la otra mano le acariciaba el glúteo izquierdo. Tras unos segundos la saqué el dedo.

- bueno ya está, dije, y le di un besito en el culito.

- me has curado muy bien.

La puse una gasa que le recubría el tatuaje.

- mañana le echaré otra ojeada.

Salí de la habitación y la dejé con el culo al aire. Me metí en el baño, me senté en el water, me bajé los pantalones y allí me hice una paja fenomenal. Me dolían los huevos. Me olí el dedo que acababa de tener en su culo y salió toda la leche disparada mientras recordaba lo ocurrido, con el dedo sobre mi nariz.

Al día siguiente, más de lo mismo. Por la noche me llamó Maria para que la viera el tatuaje… ya lo tenia un poco mejor. Tenia encendida su lámpara de la mesilla. Se bajó el pijama hasta los pies, dejandose puesta la parte de arriba. Ella estaba tumbada en la cama, boca abajo y yo me puse sentado en sus rodillas.

- te voy a quitar la gasa

– despacio por favor

Allí tenia otra vez ese culito para mi…

– masajéamelo un poco como ayer

– espera que te voy a poner la crema

Le extendí la crema por el tatuaje y luego empecé a amasar sus cachetes. Tiraba hacia arriba de ellos, viendo nuevamente su agujerito rosado. Ya estaba empalmado de nuevo. No podía dejar de mirar su agujerito!

– tienes el culo diferente al de mi novia, le dije

– si?, diferente en que?

– No se, este es más redondito, más duro y hasta más suave

– Vamos que te gusta más que el de tu novia

– No es eso, el de ella me vuelve loco y este es el de mi hermana.

Otra vez metí la mano por su canalillo, hasta su agujerito, y le metí un poco el dedo. Gimió un poquito… parece que le estaba gustando.
Le saqué el dedo mientras seguía acariciando su precioso culo. Lo acariciaba de arriba hacia abajo. Pase por su entradita y otra vez le metí el dedo índice de mi mano derecha. Solo un centímetro… no sabia que hacer. Con la crema resbalaba de maravilla. Empujé un poco y entró hasta la mitad. Maria no decía nada… su cara se empezaba a poner roja. Saqué un poco el dedo y lo metí otra vez, ahora hasta el fondo y luego lo retiré de nuevo.

- ¿te puedo hacer una pregunta personal?, me dijo Maria

– claro

– has mantenido relaciones anales con tu novia?

– si, muchas veces

– y le gusta?

– Si bastante

– Bueno yo también con mi novio lo he hecho dos veces y a él le encanta, me hace masajes como los tuyos

– Creo que por hoy hemos terminado, le dije

– ¿y el beso?

– Quieres un beso?

– Claro , un besito en el culito como ayer

Me tumbé sobre su culo, poniendo mi boca en él…

– te doy un beso y los que quieras

Y la empecé a besar por todo el culo. Incluso pasaba mi lengua por él. Le abrí las nalgas y le pegué un lametazo a su ojete, luego otro…

– ya está – le dije – mañana te haré la ultima cura

– vale

Después me levanté y me fui a mi habitación con una empalmada terrible. Parecía que esto le gustaba mucho a mi hermana. En la habitación me hice un pajote y en menos de un minuto solté toda la leche.

A media noche me desperté empalmado, pensando en el culo de mi hermana Maria… no me lo podía sacar de la cabeza! me dormí como pude…

Al día siguiente tendría lugar la ultima cura. Otra vez se tumbó boca abajo en la cama. Esta vez se quitó el pantalón de pijama… de cintura para abajo estaba desnuda. Solo llevaba unos calcetines…

Me senté otra vez en sus piernas, le quité la gasa y vi que ya estaba curado. Le puse la cremita otra vez….

- esto ya está muy bien.

- que pena, porque me estaban empezando a gustar los masajes.

- jaja, que mala eres…

- me haces hoy el último?

– Bueno un poco.

Me puse a masajear el culo… en cuanto le veía su agujerito se me ponía la polla a puntito de reventar. Con la crema en mi dedo índice derecho, le metí el dedo en el culito, otra vez hasta el fondo

– Entra muy fácil el dedo, le dije.

- te gusta como entra?

– Mucho

– A mi novio también le gusta mucho hacerme cosas de esas, por eso me he hecho el tatuaje en el. Contigo es distinto porque eres mi hermano y se que no te propasarías… aunque reconozco que ayer me excité cuando me tocaste con la lengua el agujerito del culo. Mi novio nunca me lo había hecho…

Yo mientras metía y sacaba el dedo de él.

- quieres que te de un besito como ayer?

– Vale

Me recosté sobre ella, y me puse a pasar la lengua por todo su culo. Le abrí las nalgas y besé su agujerito. Después metí mi lengua en el y se lo empecé a chupar. Ella se puso a mover su culo… le estaba gustando mucho.

- aaahh, dijo, que bien, no te pares, es fantástico

– te gusta mi lengua?

– Siiii, es fantástica, esto es un buen masaje

– No se si deberíamos seguir

– Porque?

– Porque esto no esta bien, me estoy poniendo un poco malo

– Malo?

– Si, caliente

– Bueno yo estoy también un poco caliente

Le metí un dedo, hasta el fondo del culo y le chupaba su ojete, ella se estaba volviendo loca

– ahhhhhh que gusto, por favor sigue Oscar, sigue, pero contrólate…

- como que me controle?

– Siii, yo no se si podría parar ahora, por eso te pido que seas tú el que detenga esto

– Vale un poco más, tranquila…

Le metí dos dedos en su culo y me puse a tocarme la polla, totalmente dura, por encima del pijama. Subía y bájaba sobre mi polla por encima del pijama. Maria no me veía… no sabia que hacer. Me tumbé sobre ella, aprisionando mi polla guardada en el pijama contra su culo desnudo.

- estoy muy caliente Maria, tienes un culo precioso

– Ahhhhh, Oscar me estas volviendo loca!!!!!!!

– Me encanta frotarme contra tu culo.

Ella movía el culo, frotando mi polla sobre sus nalgas. Iba a reventar…

– ahora estoy muy excitada

– no voy a poder controlarlo

– ahhhhh, siiiiii Oscar, tranquilo, solo un poco más

Me bajé el pijama un poco, lo justo como para que saliera mi polla…
Metí mi mano entre su piernas llegando hasta el coñito de mi hermana. Estaba muy mojado… se lo acaricié un poco. Vaya coño de puta!
Puse la polla a la entrada de su culo… estaba muy húmedo entre la crema y la saliva

– no lo hagas Oscar… de ti depende, yo no puedo pararlo…

– solo un poquito, déjame un poquito

– un poco más y lo paras

Empujé fuerte y entró un poquito de mi polla en su culito. No me lo podía creer! Se la estaba clavando en el culo a mi hermana!

– ahhhh que bueno , dijo ella, eres un cabrón

– quieres que te la meta hasta el fondo

– Siiiiii, metémela

– Te la voy a clavar hasta el fondo, toma!!!!!

Y de un empujón se la clavé hasta el fondo. Comencé un mete y saca suave. Como resbalaba mi polla en ese culito, sabía que no íbamos a tardar nada en corrernos. De repente aceleré mis embestidas, unos 30 segundos, luego más fuerte, reventándoselo.
Maria gozaba como una perra. :e di unos golpes secos y rápidos.

– me voy a correr en tu culo Maria, me voy a correr en tu culo

– siiiiiiiiii, yo también, me corrooooooo, ahhhha, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, échame la leche en el culooooooooo!

– Tomaaaaaaaaaaaaaa, hermanitaaaaaaaaa, mi leche en tu culitoooooooooooo, ahhhhhhhhhhhhhhhhh.

Me corrí como nunca, la mejor corrida de mi vida… en el culo de mi hermana Maria.

Nos quedamos 5 minutos jadeando los dos, yo con mi polla dentro hasta que se me bajó.

Y así fue como le penetré el culo a mi hermana. Ahora tiene 19 años y me ha dicho que quiere hacerse un tatuaje en las tetas… me ha pedido que la acompañe…

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