Orgia entre primos en una boda familiar

Publicado en septiembre 28, 2009 por  

Hola amigos, voy a contarles una historia totalmente verídica, no he cambiado ningún nombre, lo único que voy a omitir en esta historia es el pueblo donde transcurrió esta experiencia. Todo comenzó cuando me desplacé a un pueblo de Galicia junto a mi familia con el objeto de asistir a la boda de un primo mío. La verdad, es que estaba desplazado. Hacía ya varios años que no volvía a mi pueblo materno, pues, aunque cuando mis hermanos y yo éramos más jóvenes, cuando cumplimos los 15 años no volvimos más, así que no tenía a nadie con quién hablar, aparte de mis padres y mi hermana. En la boda me encontré junto a varios primos que hacía muchos años que no veía, ni siquiera me ponía en contacto con ellos.

Durante el banquete me senté junto a dos primos míos Sergio y Belén, que son hijos de las hermanas de mi madre. Ella vivía en Santander y el otro en La Coruña. Nada más empezar el banquete empezamos a beber vino, blanco del Penedés, y la comida era básicamente todo a base de marisco. Estuvimos bebiendo sin parar y riéndonos. La verdad que durante el banquete parecía que estábamos solos, sin que hubiera nadie alrededor. La conversación fue transcurriendo por otros derroteros, principalmente hacia el sexo.

Mi prima Belén, que es unos tres años mayor que nosotros (en aquél entonces nosotros teníamos 22 años), empezó a degenerar, decía cosas como: “el marisco nos pone a las chicas muy calientes”, “yo si bebo me pongo que me muero y soy capaz de cualquier cosa”, “depende como se mire, el incesto es algo muy morboso”, “que si una tía te dice que su mayor sueño erótico es que quiere hacer el amor en una playa, junto al amor de su vida, con luna llena, que mentía como una cosaca, lo que queremos las tías es que nos follen dos tíos a la vez, y cuantas más veces mejor”.

Yo me reía. Pero mi primo, el tonto de él, no se enteraba. Le faltaba algo de rodaje. Una vez que nos fuimos al baño, yo le dije que Belén no se aguantaba, que la íbamos a follar entre los dos y él miraba para mí como si le estuviese contando una milonga. Él iba muy pasado, y sacó un gramo de perica e hizo unas rayas. La boda continuó sin más novedad, yo únicamente bailé un par de pasodobles con mi hermana y otro con Belén. La verdad, yo de bailar suelto ni hablar, además prefiero estar apoyado en la barra bebiendo una copa e intentando ligar algo.

Hacia las 7 de la tarde, mis dos primos y yo decidimos ir a tomar algo a un bar de porretas que hay cerca del hotel donde se celebraba. Yo iba de americana, pero se me había caído un cubata por encima y decidí subir a la habitación a cambiarme. Mi primo dijo que subiríamos los tres y que aprovecharíamos para meternos otra raya. Cuando subíamos a mi primo le mandaron un mensaje al móvil y se retrasó un poco, mi prima subía por la escalera delante de mí y yo iba cegado con sólo fijarme en el tanga que se le marcaba debajo del vestido.

No pude resistir la tentación y estirando la mano le sujeté la goma del tanga, estiré un par de centímetros y se la solté, entonces la goma volvió a su lugar y mi prima se empezó a reír. Parándose en mitad de la escalera, yo me acerqué a ella y nos besamos, comencé a darle un morreo tremendo, y a levantarle un poco el vestido. Ella me tomó de la mano y fuimos a mi habitación, cuando estábamos entrando nos alcanzó mi primo y los tres pasamos dentro.

Mientras yo me quitaba la americana mi primo preparó unas rayas y nos colocamos más todavía, a esto mi prima y yo disimulábamos, ella más que yo, debido a que yo tenía pensado ofrecer a mi primo que me ayudase. En un momento que mi primo entró en el baño, mi prima y yo volvimos a besarnos. De pronto Sergio regresó a la habitación y se quedó mirando. Belén ponía una cara de viciosa tremenda, yo le saqué el vestido por la cabeza y quedó con sus pechos al aire, ya que no llevaba sujetador. Los tenía pequeños, con una aureola muy oscura y unos pezones de un centímetro de largo (calculo).

Miré para mi primo y él estaba ya desnudo, con su polla apuntando al cielo, debía ser de unos 14 cm. más o menos, entonces arrojamos a Belén en la cama y comenzamos a besarla, mientras yo le comía los pezones, mi primo la acariciaba por encima del tanga y se masturbaba. Yo le aparté la mano a mi prima, le quité el tanga y empecé a comerle el coño, ella no se paraba quieta, me aparté y mi primo se la metió de un golpe. Como se retorcía, yo nunca había visto a una tía tan caliente.

Comencé a desnudarme, mientras mi primo se la follaba, ella miraba para mí, yo soy muy normal físicamente, si bien estoy delgado y no tengo ni una gota de grasa, pues hasta la semana anterior había estado guardando régimen y entrenando para un combate de Full Contac que había tenido el sábado anterior (el resultado fue que perdí, a los puntos, pero eso es otra historia).

Cuando me bajé los slips mi prima me miró asombrada, mi polla mide 18 cm. (medida por una ex novia), pero además yo tenía todo el cuerpo depilado para que los golpes que se reciben en el torso durante los combates resbalasen haciendo menos daño. Lo que hacía que mi polla destacase más y pareciese más larga. Me acerqué a ella y se la puse en la boca, empezó a chupármela, también los huevos y la entrada del ano. Yo casi no aguantaba más, pero mi primo estaba bombeando a todo lo que podía y estaba a punto de acabar.

Yo le dije que se pusiera debajo de ella, él se recostó en la cama y yo me puse detrás. Mientras mi prima se movía encima de él, yo escupí en mi mano y le unté el culo de saliva. Puse el capullo en la entrada y comencé a metérsela. Era la primera vez que yo lo hacía por detrás, pero ella seguro que no, ya que apoyó el pecho en el de mi primo y con las dos manos se abrió las nalgas favoreciendo la penetración. Comenzamos a movernos, yo le tocaba los pechos por detrás, mientras mi primo le metía un dedo en la boca. Le pasé mi mano a su clítoris y le acariciaba. Aunque a veces rozaba la polla de mi primo con los dedos. Empezamos a corrernos, mi prima hacía rato que le chorreaban las piernas (parecía que se había meado), mi primo se salió para correrse fuera, ayudado por Belén, que se la cascaba. Yo por mi parte descargué todo el líquido dentro.

Aunque ya había acabado a mí no se me bajaba y mi prima se estaba morreando con Sergio. A esto ella le dice si no le importa besarle, ya que hacía unos minutos que había chupado mi polla. Él decía que para nada, que no le importaba en absoluto. Ella se reía. Del mini-bar tomamos unos tragos de lo que había y Belén fumaba. De pronto ella dice que tiene la boca seca y dice que nos acerquemos, nos la empieza a chupar, primero a uno y luego a otro, le decía a Sergio que no se ofendiese, pero que le gustaba más mi polla, Sergio se volvió a correr pasado muy poco tiempo y se tumbó en la cama boca abajo, ella siguió metiéndose mi miembro en la boca hasta que me corrí sobre sus tetas.

Ella se puso detrás de mi primo y le puso un almohadón debajo de las caderas y comenzó a comerle el culo. Yo estaba mirando y me volví a empalmar, me acerqué a ella y se la volví a meter, pero por el coño, yo empujaba y ella venga que a comerle el culo a Sergio, además de meterle el pulgar por el ano, hasta que tuvo que parar porque otra vez se corría. Yo, debido al pedo no era capaz de acabar, ella se sacó mi polla, y tirando de ella hizo que me acercase más. De pronto empieza a girarme enfocándome hacia mi primo, yo me negué, pero ella vuelve a chupármela y decía: “hazlo por mí, por favor, me da mucho morbo”.

Con lo caliente que estaba me puse detrás de él y ella sujetando mi polla con la mano la puso sobre el culo de mi primo y empujé, una vez que pasó el capullo, el resto entró hasta el fondo, estuve quieto unos segundos y empecé a moverme, mi primo abría la boca de forma desmesurada y se veía que estaba gozando, nos caímos de lado sobre la cama, entonces yo sujeté su polla y le empecé a hacer una paja mientras seguía con el bombeo, él se corrió enseguida. Yo me salí de su culo y me puse frente a él, le levanté las rodillas hacía su pecho, colocando mi polla en su entrada, se la metí de golpe y empecé a darle como un loco. Mi prima miraba para nosotros a distancia y se masturbaba. Yo me corrí dentro de su culo.

Descansamos, nos aseamos, vestimos y nos fuimos. Mientras bajábamos por las escaleras mi prima me dijo: “si tu máxima ilusión es estar con dos tías, esta noche cuando venga a dormir contigo hablamos”.

Pero eso ya es otra historia…

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