Mi hermana la viciosa
Hola amigos, les cuento lo que me pasó un verano con mi hermana. Soy un chico de Argentina, de 18 años y mi hermana que se llama Miriam, tiene 24.
Mis padres se habían ganado un viaje a un país cercano por una semana y le pidieron a mi hermana Miriam, que está casada pero vive a pocas cuadras de mi casa, que se hiciera cargo de mi cuidado. Ella vendría por las mañanas y me prepararía la comida y lavaría mi ropa y luego se iría a su trabajo. Luego de mil recomendaciones de mi madre y mi padre, se marcharon un sábado por la mañana.
Mi hermana, que no trabaja los fines de semana, vino a despedir a mis padres, ella estaba con una calza súper y un top que la hacían de infarto, se quedó un rato en mi casa poniendo en orden las camas y preparando el almuerzo, yo por mi parte me dispuse a bañarme, mientras lo hacía mi hermana me gritó que se iba y que vendría al otro día, por lo que creyéndome solo, me dispuse a pasar un fin de semana “libre de padre y madre” y me puse a pensar en alguna amiga para compartir mi soledad.
Luego de un rato en la ducha, me sequé y salí desnudo a mi habitación (total estaba solo), y me puse a sobarme la pija, en eso se abre la puerta y aparece mi hermana y me grita:
-Juan, ¿que estás haciendo?
-Ehh, nada, solo me terminaba de secar
-Mentira, te estabas haciendo una paja.
-Noo, te lo juro, sólo me estaba secando.
-Bueno ya, pero mira nada más como te has puesto.
-Lo que pasa hermanita, es que te vienes de infarto, se ve que te ha sentado muy bien el matrimonio.
-Gracias hermanito.. déjame ayudarte a desahogarte.
Yo me quedé de piedra cuando me dijo eso, pero ella no me dio tiempo a nada, se agachó y tomó mi pija entre sus manos y me empezó a dar la mejor mamada de mi vida, yo por mi parte empecé a manosearle las tetas y a sacarle el top y las calzas, luego nos pusimos en un 69 fantástico, ella me pedía que fuera suave, ya que le gustaba mucho y su marido nunca se lo hacía…
Al cabo de un rato ya había tenido dos orgasmos y yo no me aguanté más y le llené la boca de leche, pero como estaba bien caliente no se me bajó mi pija y entonces ella me pidió que se la meta que ya no aguantaba más y que estaba muy caliente, nos acomodamos y se la metí despacio, disfrutando cada centímetro, hasta que mi huevos chocaron contra su culo, al rato le pedí que se diera vuelta y se la clavé de una, lo que provocó que gimiera muy fuerte.
Ay hermanito, me gusta cómo me estás culeando, dame más, quiero más, entonces le empecé a meter un dedo en el culo y luego otro, y ella me pedía más, que estaba gozando como nunca, agarré un poco de crema de arriba de la mesita de luz, me unté la pija y le pasé por el culo, entonces ella mirándome por sobre el hombro, y con todos los pelos revueltos, dijo:
-Dale Juancito rómpeme el culo, estrénamelo que me gusta lo que me estás haciendo…
Entonces empecé a meterla despacio, para que se acostumbrara al dolor y al tamaño, luego de varios minutos entró toda, y ahí sí, le di marcha y hasta que no me secó los huevos no paré, ella por su parte gritaba como una loca, y creo que tuvo como 4 orgasmos más.
Luego de acabar quedamos exhaustos y nos dormimos una buena siesta, cuando me desperté, me estaba chupando la pija otra vez.


jORGE en Mar, 8th dic 2009 11:05
eXCELENTE RETATO. QUEDE CON LA PIJA SUPERDURA, MOJADO Y FANTASIANDO COMO SI YO ESTUVIERA ENTRANDO EN ESE RICO CULO.
daniel en Dom, 7th mar 2010 19:39
excelente tener una hermana que te baje la calentura
RAUL en Sab, 20th mar 2010 15:21
OK TE FELICITO POR LA ATRAVEZADA QUE LE DISTE A TU HERMANITA ARRECHONA