Desvirgué a mi prima Luciana
Hola amigos de, les escribe Federico, de Uruguay, para contarles mi ultima aventura sexual.
Mi prima Luciana, de 18 años, vive por la zona de Canelones cerca de Montevideo, y un día, luego de ir al médico, perdió el bus y debió a quedarse a dormir en mi casa. Como no tenemos cuartos extra, se decidió que ella dormiría en mi cama y yo en un colchón sobre el suelo.
Luciana es muy linda, mide 1 65, tiene el pelo y los ojos marrones, una cara bellísima, sus piernas son fibrosas y duras, su culo es firme y duro y sus tetas son tan redondas y tan paradas que aunque no use brassier ni se nota. Luego de que mis padres se fueran a dormir, ella y yo nos quedamos charlando un rato y yo le comenté lo incómodo que estaba en el suelo, a lo que ella me invitó a compartir la cama, si total éramos primos y no pasaba nada.
La cama quedaba un poco estrecha así que nuestros cuerpos estaban apretados uno contra el otro, esto me provocó una tremenda que erección que disimulé moviéndome para quedar dándole la espalda. En ese momento le sugerí que miráramos la tv y en seguida la encendí.
Fuimos pasando de canales hasta que decidí dejar una película de horror que sabía la iba a asustar, ella se aterró tanto que se abrazó fuertemente a mí, ocasión que aproveché para tocarla un poco. A medida que la película avanzaba yo fui subiendo mi mano por su pierna, a lo que ella no pareció darse cuenta o no le importó. Cerca del final, ella se asustó mucho y se cubrió los ojos y yo decidido me di vuelta, la abracé y la besé con fuerza.
- Ay, ¿que haces?- dijo con sorpresa…- Vamos, sabes que lo querés como yo – le respondí mientras metía mi mano dentro de su bombacha y comenzaba a tocarle la vagina.
Ella no dijo nada más, pero empezó a meter su lengua en mi boca y a bajar mis pantalones, en pocos momentos, los dos estábamos desnudos apretando nuestros cuerpos uno contra el otro. Yo le sugerí que hiciéramos un 69 y ella inmediatamente se metió de cabeza dentro de las sábanas a buscar mi pija, poniendo su hermoso y húmedo coño sobre mi boca, y así empezamos.
Ella la chupaba bastante bien y yo lamía su concha con pasión y desenfreno recorriendo hasta el último rincón. Su concha virgen era suave y limpia, cada vez que metía mi lengua allí, ella se retorcía de placer en medio grandes gemidos. Al mismo tiempo que le lamía el clítoris, le fui introduciendo dedos para ir ensanchándolo, al llegar a los 3 dedos su concha se había dilatado considerablemente lo que me indicó que era el momento preciso para desvirgarla.
La hice ponerse en cuatro y sin dudarlo comencé a penetrarla lentamente, ella comenzó a gemir y a sudar, lo que me excitó más y me impulsó a penetrarla con violencia.
Ella lanzó un grito pero al poco tiempo comenzó a jadear de placer, así comencé una frenética penetración, al mismo tiempo que la hice ponerse frente a mi y empecé a besarla a y a morder sus tetas, duras como roca por la excitación.
Luego de un rato ella comenzó a temblar y me di cuenta que iba a venirse lo que me hizo comenzar a eyacular dentro de ella. Como si estuviéramos en sincronía, mi semen comenzó a llenarla al mismo tiempo que los jugos de su concha producto del orgasmo comenzaban a derramarse. Luego de ese clímax nos quedamos tirados abrazados y nos dormimos.
Me desperté en medio de la noche con su concha en mi boca y ella tratando de despertar a mi pene. Esa noche casi no dormirnos y desde entonces siempre que podemos tenemos sexo.


ramon galeas en Mie, 20th Ene 2010 21:32
uy me presttaas atu prima