Desvirgada por el instructor del gym

Publicado en abril 7, 2010 por  

Esto sucedió hace 2 años, soy la segunda hija de tres hermanos, mis dos hermanos tenían 17 y 20 años. Mis padres son personas más o menos jóvenes que hacen mucho deporte, mi padre tiene 45 y mi mamá 40, él es una persona trigueña, alto, musculoso. Mi mamá esta mejor, tiene unos senos bien parados para su edad, y grandes, es blanca, mediana estatura y un trasero bien desarrollado por el ejercicio, eso es lo bueno. Bueno siempre mis padres nos enseñaron a hacer ejercicios desde chicos, y siempre íbamos con ellos.

Pero un verano, mi padre tuvo que salir de viaje por motivos laborales, por unos tres meses se tenía que ir, y bueno, yo iba sola con mi madre al gym. Llegamos al gym, nos cambiamos comos siempre y fuimos a hacer nuestra rutina de siempre, terminadas las dos horas, nos duchábamos y de vuelta a la casa.

Eso pasó las primeras dos semanas, pero a la tercera semana, al ir a hacer la rutina diaria mi madre dejó que la hiciera sola y ella dijo que tenía que conversar con sus amigas. Pasadas las dos horas de ejercicios, cansada fui a ducharme y luego a buscar a mamá, no la encontré por ningún lado, ni sus amigas, me acerqué al camerino de los instructores y me pareció oír ruidos, me asomé por la puerta y entre al cuarto, y escuché quejidos, y respiraciones rápidas, seguí entrando y pude oír claramente que decía mi madre:

-Métemela toda, toda, otra vez.

-Tranquila, tranquila que hay para todas.

¿Todas?, pensé. Y luego de mirar pude apreciar que estaban dos señoras más.

Una de ellas está chupándole los pezones al instructor como loca, desnuda, era una gringa bien esbelta, delgada, pero con un trasero enorme. La otra señora se encontraba recostada sobre sofá masturbándose, era trigueña, con buenos senos, grandes, que se movían como locos, al vaivén de su mano. Y mi madre se encontraba en agachada delante del instructor y meneándose de adelante para atrás con sus senos enormes que colgaban y con una cara de placer interminable. El instructor era alto, moreno, con un cuerpo espectacular, bien marcado y por lo visto se divertía mucho ese día.

Mi madre se quejaba como si le doliera mucho, pero seguía moviéndose, y luego vi como se quedó exhausta sobre el piso tras un grito bien fuerte: Ohhhhh. Y vi como salía la verga del instructor, era enorme y gruesa, bien erecta, media por lo menos 20 cm, por lo menos, y estaba aún erecta. El instructor dijo: -La última, y la que le besaba los pezones se abrió de piernas en el suelo y el comenzó a introducirle su verga poco a poco y ella comenzó a gritar: -Siii, dámelo”. Escuchaba -Aaaahhhh, si, si, toda, toda… Al rato mi madre me encontró en el camerino y me dijo que vayamos a casa y que la disculpara por la tardanza porque se entretuvo con sus amigas.

Al día siguiente, nuevamente en el gym, el instructor se me acercó y me comenzó a decir que estaba bien, que muy bonita figura, que estaba preciosa y cosas por el estilo. Yo sudaba frío y temblaba. Luego me dijo que la acompañara a su oficina que quería conversar conmigo. Yo le dije que iba con mi mamá. Mi madre me miró y bajó la mirada y no dijo nada. Yo temblaba y quería llorar. Al llegar, cerró la puerta y comenzó a decirme de nuevo lo bella que estaba. Y luego quiso besarme primero. Me negué y dije que lo denunciaría. El se rió y dijo que si no le hacía caso le diría a mi papá que mi madre es su “zorra”. Yo comencé a llorar y temblar y él se me acercó, me abrazó y me besó la mejilla. Me dijo:

-Tranquila, mi amor, todo saldrá bien.

Comenzó a besarme con su lengua grande y áspera, y yo quise retroceder, pero él me sujetó bien y me metió toda su lengua adentro. Yo quería morderle, pero pensé en mi padre y no lo hice. El comenzó a manosear mis senos y decía: que ricas tetas tienes, amor, igual a las de tu madre, ummm. Me sacó el top y comenzó a besarlas, y chupar mis pezones, a mi comenzaba a gustarme lo que hacía, no se como, pero sentía, rico y quería que siguiera. Pero permanecía muda y quieta.

El seguía con su lengua y hacía círculos sobre mis pezones, los mordió y yo dije: Uuummm,  él sonrió y dijo: ¿No ves?, ya te comienza a gustar.

Siguió poco a poco besando más y más mis senos, los mordía y apretaba como si se fuesen a acabar. Y Luego su otra mano comenzó a tocar mis nalgas, las apretaba y decía: Ricas mi niña, paraditas como me gustan, ummm. Yo seguía quieta y él comenzó a bajar mi pantalón. Tenía una tanguita azul, me encanta ese color. Y él ni la miró y la bajó también. Yo me retiré y él preguntó: ¿Qué pasa?, tranquila y no hagas ruido. Se acercó y me besó de nuevo y tomó primero mis tetas y luego mi trasero. El comenzó a contornearse sobre mí. Y dijo: O me besas y comienzas a poner de tu parte o se jode tu familia.

Yo lloré, pero comencé a besarlo. Y yo le metí mi lengua poco a poco y él la succionó y comenzó a masajearla con la suya y me encantó. Me recostó sobre el sofá y se sacó el polo y luego el short.

¡Que tamaño de verga tenía! uff. Y me dijo: ¿Te gusta? Chúpala. Y yo acerqué mis labios poco a poco a su verga y comencé a meterla en mi boca, entraba y salía y el sabor que era amargo se convertía en salado y rico, me encantaba y lo disfrutaba, pero no podía creerlo. Estaba entrando y saliendo su verga de mi boca, y yo la chupaba como experta, me dijo, y yo seguí, ya estaba excitada y luego de unos minutos sentí que salía algo y sentí que era salado, era su semen, era un montón de esperma, casi me atraganto. Me dijo: Trágatelo, todito y luego chupa lo que queda. Yo me lo tragué, pero era rico así que lo disfruté, luego volvía chupar primero su glande y luego toda la verga.

Pensé que eso era lo único que quería y me sentí aliviada, en cierta parte. Pero él me miró y comenzó a besarme como loco, se subió sobre mí y trató de separarme las piernas… Aaaaauuuuuuuu, me encantaaaaaaaa.

Y me quedé callada luego.

El me la sacó de un golpe me dijo voltéate y pensé que me iba a dar por detrás y lloré, pero él me dijo: Solo será por delante, otro día será por detrás. Y me puso como perrito y masajeó mis nalgas diciendo que ricas estaban y las mordió, eso me excitó más, y sentía mojado por primera vez en mi vida, me encantaba, y comenzó a bombear por delante y decirme:

Toma perra, toma.

Si, si, dame, dame más.

Sigue, sigue, más fuerte…

Aaaaaaoooooohhhhhh. Siiiiiiiiiiiiii.

Y lo disfruté… tanto que terminé dos veces más allí, con un quejido espectacular:

Me besó luego en los labios, me los mordió y me acarició mis senos, diciendo que ricos los tenía. Me dijo:

Vístete y sal a bañarte.

Salí, me duché, pero no pude evitar sentir que mi clítoris aún latía y que era espectacular como me desvirgó ese maldito.

Comentarios

4 Comentarios en "Desvirgada por el instructor del gym"

  1. jerish en Sab, 17th dic 2011 10:30 

    hola sabes me hizo exitar tu historia si te tuviera cerca te pediria culiar escribeme jerish26@hotmail.com

  2. Leodan en Jue, 15th mar 2012 8:10 

    Me éxito mucho tu relato quisiera acerte lo mismo

  3. ramiro en Mie, 2nd may 2012 1:13 

    Tu relato me exito mucho que creo que me masturbare en tu nombre…….

  4. Jorge en Dom, 18th nov 2012 2:28 

    K exitosa historia me encantaria conoserte mi amor platicar con mas descrision esa historia
    te dejo mi correo
    richard_kruspe_89@hotmail.com

Cuentanos que te ha parecido este relato...