El virgen y la cazadora
Estaba frente al espejo. Veía como el vestido fortalecía mi cuerpo, cada línea, cada milímetro era embellecido por una delgada línea de tela, todo empezaba en la parte superior con un escote que mostraba parte de mis pechos dejando al observador con ganas de verlos sin poder despegar los ojos de los mismos, odiando a esa tela por taparlos pero a la vez bendiciéndolos por dejarles dar una mirada aunque sea pequeña de los mismos. Luego apretaba y fomentaba dejando unas líneas curvas y delgadas en mi cintura para terminar encerrando mis piernas hasta la mitad de mis muslos, logrando un perfecto imán en los hombres cuando me alejara caminando de ellos.
No podía evitar mirarme al espejo antes de salir. No era para saber que todo estaba perfecto, eso lo hacía mientras me preparaba y el ya conocer mi cuerpo y mis vestidos no era necesario saber que todo estaba en orden. No, me miraba en el espejo para contemplar esa belleza. Eran unos segundos donde mi belleza era solo para mí, no había nadie más que la contemplara. Leer el relato completo
Fiesta de disfraces… y de mucho sexo
Era sábado por la noche y habíamos decidido con mi mejor amiga ir a una fiesta de disfraces en una casa. Nos pusimos nuestros disfraces, ella de angelito y yo de diablita, bien lo contrario. Me puse una remera muy escotada roja, que resaltaba mis pechos de una manera increíble, una pollerita roja también muy cortita, y unas medias de red, terminando con unos zapatos de taco; y obviamente los cuernitos y el tridente haciendo juego.
Estábamos las dos muy lindas, y dejábamos que decir. Nos tomamos una cerveza y salimos en taxi hacia la fiesta, el taxista no podía creer que un ángel y un diablo se sienten en su auto, y nos estuvo mirando todo el viaje. Leer el relato completo
Nati, la nenita de papá
Publicado en Marzo 3, 2010 por Webmaster
Tan pronto como me desperté de aquél sueño, típico de un adolescente y raro a mi edad, en lo único que podía pensar era en mi excitante y sensual hija menor Natalia.
Natalia es una rubia de 1.74 metros de estatura. Tiene un culo bien puesto, piernas largas y unas tetas de primer nivel. Podría decirse que se desarrollo muy rápido la condenada escuincla.
Mi nombre es Jorge y siempre he tenido muy buena relación con mis hijas; sobre todo con la menor con la que desarrollé una especie de obsesión sexual que hasta hoy en día sigue creciendo y creciendo. Leer el relato completo
Me enamoré de una jovencita 25 años menor que yo
Publicado en Octubre 14, 2009 por Webmaster
Juana, era una chica muy joven y desorientada. Era muy bonita, rubia y gordita con unos senos y una cola que daban ganas de morder. Era alumna de guitarra de mi amiga Ivana. Tenía mucha curiosidad y morbo por el hecho de que viviéramos juntas. Si bien sabía que no éramos pareja, también sabía que ambas éramos lesbianas. Ivana tenía una novia hacía varios meses, pero yo estaba sola.
Juana vivía con unos tíos en la ciudad, pues sus padres eran del interior. A mí me encantaba esa chiquita, me ponía a mil cada vez que pensaba en ella. Mi compañera y yo somos mujeres grandes que hace tiempo vivimos juntas. Nuestra vida es tranquila, nos queremos y respetamos mucho. Mi vida sexual es bastante activa a pesar de que ahora no tengo pareja estable. En fin, Juana alimentaba cada día mi tentación de ser una “come niñas”. Ella era totalmente vulnerable, era muy joven, curiosa y ardiente, y la idea de ser su primera amante me fascinaba tanto que estaba dispuesta a arriesgarme. Leer el relato completo
Mi hermana la viciosa
Publicado en Octubre 13, 2009 por Webmaster
Hola amigos, les cuento lo que me pasó un verano con mi hermana. Soy un chico de Argentina, de 18 años y mi hermana que se llama Miriam, tiene 24.
Mis padres se habían ganado un viaje a un país cercano por una semana y le pidieron a mi hermana Miriam, que está casada pero vive a pocas cuadras de mi casa, que se hiciera cargo de mi cuidado. Ella vendría por las mañanas y me prepararía la comida y lavaría mi ropa y luego se iría a su trabajo. Luego de mil recomendaciones de mi madre y mi padre, se marcharon un sábado por la mañana. Leer el relato completo

