El virgen y la cazadora

Publicado en Marzo 7, 2010 por Webmaster  

Estaba frente al espejo. Veía como el vestido fortalecía mi cuerpo, cada línea, cada milímetro era embellecido por una delgada línea de tela, todo empezaba en la parte superior con un escote que mostraba parte de mis pechos dejando al observador con ganas de verlos sin poder despegar los ojos de los mismos, odiando a esa tela por taparlos pero a la vez bendiciéndolos por dejarles dar una mirada aunque sea pequeña de los mismos. Luego apretaba y fomentaba dejando unas líneas curvas y delgadas en mi cintura para terminar encerrando mis piernas hasta la mitad de mis muslos, logrando un perfecto imán en los hombres cuando me alejara caminando de ellos.

No podía evitar mirarme al espejo antes de salir. No era para saber que todo estaba perfecto, eso lo hacía mientras me preparaba y el ya conocer mi cuerpo y mis vestidos no era necesario saber que todo estaba en orden. No, me miraba en el espejo para contemplar esa belleza. Eran unos segundos donde mi belleza era solo para mí, no había nadie más que la contemplara. Leer el relato completo

Nati, la nenita de papá

Publicado en Marzo 3, 2010 por Webmaster  

Tan pronto como me desperté de aquél sueño, típico de un adolescente y raro a mi edad, en lo único que podía pensar era en mi excitante y sensual hija menor Natalia.

Natalia es una rubia de 1.74 metros de estatura. Tiene un culo bien puesto, piernas largas y unas tetas de primer nivel. Podría decirse que se desarrollo muy rápido la condenada escuincla.

Mi nombre es Jorge y siempre he tenido muy buena relación con mis hijas; sobre todo con la menor con la que desarrollé una especie de obsesión sexual que hasta hoy en día sigue creciendo y creciendo. Leer el relato completo

Me enamoré de una jovencita 25 años menor que yo

Publicado en Octubre 14, 2009 por Webmaster  

Juana, era una chica muy joven y desorientada. Era muy bonita, rubia y gordita con unos senos y una cola que daban ganas de morder. Era alumna de guitarra de mi amiga Ivana. Tenía mucha curiosidad y morbo por el hecho de que viviéramos juntas. Si bien sabía que no éramos pareja, también sabía que ambas éramos lesbianas. Ivana tenía una novia hacía varios meses, pero yo estaba sola.

Juana vivía con unos tíos en la ciudad, pues sus padres eran del interior. A mí me encantaba esa chiquita, me ponía a mil cada vez que pensaba en ella. Mi compañera y yo somos mujeres grandes que hace tiempo vivimos juntas. Nuestra vida es tranquila, nos queremos y respetamos mucho. Mi vida sexual es bastante activa a pesar de que ahora no tengo pareja estable. En fin, Juana alimentaba cada día mi tentación de ser una “come niñas”. Ella era totalmente vulnerable, era muy joven, curiosa y ardiente, y la idea de ser su primera amante me fascinaba tanto que estaba dispuesta a arriesgarme. Leer el relato completo

La primera vez de la amiga de mi hermana

Publicado en Octubre 10, 2009 por Webmaster  

Mi hermana invitó a una amiga a casa, ya que mis padres salieron de viaje, y yo me iba a una fiesta. Esa noche llegó Adriana, así se llama la amiga. La conocía desde muy niña pero últimamente estaba hecha toda una mujer. La saludé rápidamente, ya que yo iba de salida. Esa noche me la pasé bailando con una amiga cuyas tetas siempre me trajeron loco, pero tenía novio, así que no me atrevía a hacer nada. Leer el relato completo

Desvirgué a mi prima Luciana

Publicado en Octubre 3, 2009 por Webmaster  

Hola amigos de, les escribe Federico, de Uruguay, para contarles mi ultima aventura sexual.

Mi prima Luciana, de 18 años, vive por la zona de Canelones cerca de Montevideo, y un día, luego de ir al médico, perdió el bus y debió a quedarse a dormir en mi casa. Como no tenemos cuartos extra, se decidió que ella dormiría en mi cama y yo en un colchón sobre el suelo.

Luciana es muy linda, mide 1 65, tiene el pelo y los ojos marrones, una cara bellísima, sus piernas son fibrosas y duras, su culo es firme y duro y sus tetas son tan redondas y tan paradas que aunque no use brassier ni se nota. Luego de que mis padres se fueran a dormir, ella y yo nos quedamos charlando un rato y yo le comenté lo incómodo que estaba en el suelo, a lo que ella me invitó a compartir la cama, si total éramos primos y no pasaba nada. Leer el relato completo

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