Mi cachonda madre, la piscina y yo

Publicado en mayo 14, 2010 por  

Siempre quise tener una piscina en casa hasta que mi madre por fin decidió hacer una en nuestro jardín, nunca olvidaré el día en que la inauguramos, mi madre y yo nos pusimos nuestra ropa de baño, grande fue mi sorpresa al ver a mi madre en bikini, sentí una comezón extraña en mi cuerpo, ella era y es realmente buena, con tetas grandes y trasero de tentación, me quedé perplejo y ese fue el inicio de unos deseos prohibidos que iban floreciendo y creciendo en mi mente. Sara, así se llama mi madre, me movió las hormonas por primera vez en la vida, ella fue la causante de mis primeras erecciones y masturbaciones de adolescente y aunque sabía que era algo prohibido por alguna razón aquello me excitaba aún más, siempre quería observarla y verla en diferentes formas, con diferentes prendas, unas haciendo resaltar sus voluptuosas tetas, otras su delicioso trasero, piernas, etc. Leer el relato completo

Mi hijo es insaciable a la hora del sexo

Publicado en mayo 10, 2010 por  

Tengo 40 años, mi cabello es negro y mi tez clara, tengo ojos claros, no muy alta aunque tampoco pequeña, mi hijo es quien me vuelve loca, él es alto, mide 1.80 m, y tiene 18 años recién cumplidos y esto lo digo sin poses de madre, es hermoso.

Les voy a explicar que es lo que sucede con mi hijo. Vivo sola con Sebastián, en un departamento pequeño, por lo que poca o nada intimidad tenemos, al menos de la que normalmente se puede tener en el baño o en el cuarto de cada quien, y a veces ni siquiera en esos. Lo que he descubierto es que se masturba constantemente, la primera vez que reparé en eso fue el día posterior de su cumpleaños. Leer el relato completo

Mi mujer y su nueva amiga me cumplieron la fantasía

Publicado en mayo 5, 2010 por  

Mi mujer y yo somos aficionados al culturismo. Ella tiene 34 años y hace años estuvo compitiendo en campeonatos regionales yo siempre le acompañe pero nunca llegue a competir. Ahora tenemos dos niños, pero ella conserva el cuerpazo de siempre… Es muy morena de piel, las tetitas muy chiquititas y con unos pezones chiquititos y oscuros que crecen enormemente cuando se los lamen. Un culo, duro como una piedra y los abdominales todavía marcados. Siempre va totalmente depilada (dice que le compensa por lo bien que le como el coño… por cierto, no lo dice pero le gusta muchísimo más que follar). Leer el relato completo

Sexo en la playa con mi hermoso y sexy primo

Publicado en mayo 4, 2010 por  

Mi primo Eduardo era muy sexy. Tenía el mejor cuerpo del mundo y su cara era típica de modelo de revista. En esa época yo debía tener unos 17 años, y él me atraía mucho. Recuerdo muy bien un verano en el que fuimos con toda la familia a la playa. Ese día yo llevaba puesta una ombliguera y unos shorts. Mi ombliguera era bastante escotada, y pillé a mi primo mirándome el escote más de una vez. Esa noche todos llegaron cansados después del largo viaje y se fueron a dormir. Sólo quedamos Eduardo y yo en el balcón, mirando al mar. Hablamos hasta las dos de la madrugada, ambos estábamos un poco tomados y la conversación empezaba a ponerse caliente. De repente, él paró de hablar, se acercó a mí, me miró a los ojos, me agarró por la cintura y me dio un largo y jugoso beso. Sin decir nada más se fue a dormir. Leer el relato completo

Aventura entre cuñados

Publicado en abril 27, 2010 por  

-No sigas, por favor, que esto está mal- susurraba al oído de él al tiempo que sus manos, rebeldes, lo seguían acariciando con vehemencia. Claudio por su parte comprendía también que aquello era una locura, pero sabía que ya no podrían detenerse. La abrazaba con pasión desbordada aprovechando cada resquicio de sus ropas para acercarse a la fuente de su miel. Nancy, lejos de obedecer sus propias palabras, se entregaba también a la frenética labor, palpando ansiosa el vértice de las piernas de aquel hombre.

Si iban a hacerlo debía ser en silencio. En los otros cuartos, esposa e hijo respectivos dormían afables, mientras la sala ardía, en inmoral y obscena escaramuza de cuñados. Nancy, madre soltera presa de la crisis económica, se había refugiado en el hogar fraterno, equivocadamente quizás, por la mutua atracción que desde siempre su cuñado y ella habían tenido. Leer el relato completo

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