Mi primer anal

Publicado en agosto 28, 2014 por  

No tenía de qué quejarme: hasta ese momento había probado pijas de buen tamaño y pijas rendidoras, hombres que sabían lucirse y hombres que hacían lucir al sexo, cuerpos trabajados y cuerpos que trabajan horas sobre mí. Pero con Andrés la cosa fue distinta. Desde los primeros besos –yo tenía inocentes 18-, él me dejaba con una sensación de que el mundo se detenía. No sé si lo amé, pero sé que amé cada cosa que hicimos. Nuestra primera vez se demoró más de lo que lo hubiéramos deseado y ni las exageradas expectativas opacaron tanto placer: fue más lindo de lo que pensábamos que el sexo podía ser. Cada uno hacía lo que tenía que hacer, sin decir nada pero también sin dudar. Era, lo que se dice, estar entregado.
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Mi primo Nacho y su problema de precocidad

Publicado en julio 6, 2010 por  

Con mis dieciocho años recién cumplidos tuve una experiencia sexual, a la que más tarde siguieron otras, con mi primo Nacho. Mi primo era unos pocos meses mayor que yo, de buen ver y bastante inteligente, pero muy tímido, con pocos amigos y muy de estar en casa. A mí, unas veces por fastidiarle y otras por curiosidad, me gustaba inquirir sobre lo que él más rehuía como, por ejemplo, sus aficiones, lo que pensaba, lo que creía, lo que hacía y, de manera especial ya des de mi pubertad, todo lo que se refería al sexo y en este aspecto no era extraño que le preguntara con cierta reiteración, más por fastidiarle que por interés, si le gustaban más los chicos que las chicas o si se había enamorado alguna vez de algún compañero o compañera e, incluso, con mayor atrevimiento, si se masturbaba o guardaba castidad o si aún era virgen y, para mayor fastidio suyo, cuánto media su polla o si me la enseñaría algún día. Parecía el mundo al revés: yo no podría presumir de recatada, como se supone que han de ser las chicas, ni él de atrevido como se cree que han de ser los machos. Así que, aunque nos habían educado de manera parecida, en mi caso resulté una chica muy abierta y liberal, mientras que él resultó tímido y acomplejado.

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El extraño tratamiento ginecológico

Publicado en junio 15, 2010 por  

Hola, mi nombre es Luz y me dispongo a contarles una cosa que me ha pasado hace pocos días con mi ginecólogo. Ustedes dirán que todas las sesiones de ginecólogo son aburridas pero esto que me ha pasado con el señor Jacinto es prácticamente increíble. Tengo 17 años y asisto a una revisión ginecológica anual desde que a los 10 me vino la regla. Realmente me vino muy temprano y mi madre, un poquito preocupada, se encargo de buscarme un buen medico que tuviera cuidado de mi desarrollo genital. Este medico fue el señor Jacinto y si mi madre creyó que hizo una buena elección, yo creo que la hizo excelente. Leer el relato completo

Historia de una madre muy caliente con su hijo

Publicado en junio 12, 2010 por  

Patricia miraba el reloj en la pared de la cocina, eran las 10.30 de la mañana y su hijo aun no se había levantado de la cama. De cuando él había regresado de la universidad, había pasado en la cama la parte más mayor de tiempo del día mirando películas o leyendo, el pensamiento de Patricia, visiblemente enfadada. Era que hiciera algún trabajo de verano como sus amigos, o algo más constructivo, según ella. Patricia golpeó a la puerta de la alcoba de Simón, eran casi los 11.15 y él todavía no había estado fuera. No habiendo conseguido ninguna respuesta, decidió entrar. Leer el relato completo

Inesperada noche de orgía con amigos

Publicado en junio 2, 2010 por  

Nacho y Macarena son un matrimonio de 45 y 41 años. Macarena siempre ha dedicado parte de su tiempo a cuidar su cuerpo asistiendo regularmente al gimnasio y la verdad , se conserva bastante bien. Tiene unas piernas de infarto, caderas anchas y un buen culo; sus pechos son grandes y todavía no han acusado el efecto de la gravedad.

Lleva muchos años asistiendo al mismo gimnasio. Hace tres meses contrataron dos nuevos monitores de fitness, Helena y Carlos; ambos de 27 años, y un año de casados. Macarena comenzó a ir a las clases de Helena y enseguida entablaron amistad, a menudo después del gimnasio iban juntas a tomar algo, en ocasiones, Carlos se unía a ellas. Entre las dos mujeres se había creado una gran confianza, hasta el punto de contarse sus más íntimos secretos. Un día Helena le confesó que ella y Carlos practicaban el intercambio de parejas y le relató alguna de las experiencias que habían tenido. Leer el relato completo

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